
Tal vez alguno de Vds. se haya ya preguntado por qué un tío al que le gustan tanto las sevillanas todavía no ha hablado del escenario idóneo para su representación. Bueno, supongo que como aquella vitamina de tan mal sabor que me daban de chico es un mal trago que no hay más remedio que pasar.
¿Un mal trago? Si, queridos lectores. Yo...