
En unos tiempos en los que las temidas drogas no eran del conocimiento del común de los mortales, los padres y madres tan sólo tenían con respecto a sus hijos dos reparos verdaderamente importantes: Que las chicas no quedaran embarazadas antes de casarse como Dios mandaba, y que los chicos no fumaran.
Del embarazo ni hablemos. Era una...