
En la España franquista el sexo era algo completamente tabú; por eso no es de extrañar que se llegara a la pubertad y se comenzara a sentir la llamada de la naturaleza sin saber absolutamente de qué iban todos aquellos cambios que se empezaban a desarrollar en los cuerpos; sin haber oído ni tan siquiera de pasada, que esas cosas de mayores...