sábado, octubre 26, 2013

SEVILLANAS ANTOLÓGICAS (XIV)

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YO SOY DONANTE SEÑORA.- Ya hablé de esta sevillana y les dejé enlace de la misma en un escrito anterior titulado “Cómo canta Sevila”. Pero como este blog se vuelve cada vez más grande y es probable, querido lector que se encuentra usted ahora mismo en este punto, que haya entrado aquí por un enlace y no tenga ninguna intención de leer más artículos, se la vuelvo a dejar.




Para mi gusto, estamos ante una de las mejores sevillanas del Pali, pese a no ser tan conocida como otras. Compruébenlo ustedes.

¡ Lanza tu perfume al viento, que vamos a entrar en la Campana!




REMEMBRANZAS DE LA ALAMEDA.- La Alameda de Hércules es un tema que el Pali trató con profusión en su discografía. Yo no conocí aquella Alameda que el Pali sí conoció y por tanto sólo puedo hablar de oídas y por referencias de gente que si vivió aquella época. La Alameda de Hércules en los años anteriores a la guerra civil era el barrio chino de Sevilla, pero al parecer un barrio chino de una capital importante en los 20 y 30 no tenía nada que ver con los barrios chinos posteriores a la guerra, que por la prohibición de ejercer la prostitución se convirtieron en entramados de callejuelas sórdidas.



Según parece, la Alameda de los años 20 y 30 era un hervidero de gente, especialmente en las noches de verano, ya que a lo largo de ella se repartían quioscos de bebidas y tablaos múltiples sobre los que se desarrollaba algún tipo de espectáculo. Es de suponer que este escenario alegre y bullicioso se completaba con la oferta de sexo en las callejuelas adyacentes.

Pues bien, esta Alameda es la que el Pali adoraba y recordaba con especial nostalgia tal y como dejó bien expresado en muchas de sus sevillanas. En ésta que nos ocupa hace honores también a la Plaza de la calle Feria y a la muralla de la Macarena

Como en prácticamente toda la producción del Pali la música se debe a Federico Alonso Pernía y la letra al mismo Pali.



LA BUENA GENTE.- Continuamos el repaso de las sevillanas antológicas de 1976 con ésta de Amigos de Gines, muy conocida.

Eso de ser buena gente no se compra con dinero, quien nace con esa suerte...¡ Ese va derecho al cielo !



Su autoría se debe a un triunvirato grandioso; Gabriel Hurtado, Manuel García y Manuel Garrido. Ahí es nada. Los dos últimos estaban en su pleno apogeo, y acababan de darle vida el año anterior a la sevillana del adiós, como ya hemos visto anteriormente la mítica entre las míticas.



EL FANDANGO Y LA JARANA.- Esta sevillana de Los hermanos Reyes de 1.976 fue una de la más oídas no solamente en aquel año sino también durante toda la década de los 80.



Antonio Rodríguez Ferrera fue su autor y es una de las sevillanas más significativas de los Reyes, de corte desenfadado y que nos dice cómo se cantan las sevillanas: Como se sienten

Yo, es que con la voz de Diego se me cae la baba. Espero que comprendan por qué. Aquí se la dejo.

 

EL ÚLTIMO ADIOS. El año 1.976 fue un buen año para los Hermanos Reyes, ya que fueron varias las sevillanas que gozaron del fervor popular.

Esta sevillana, aunque menos conocida a nivel popular que el fandango y la jarana es una sevillana de corte profundo, especialmente apreciada y muy conocida por los rocieros, ya que habla de la tristeza que sienten al tener que despedirse de la Señora la tarde del lunes de Pentecostés antes de iniciar el regreso así como durante el camino de vuelta.

Su autor también es Antonio Rodríguez Ferrera, quien como venimos viendo, dio vida a sevillanas realmente preciosas.


 


PARA HABLAR DE ANDALUCÍA.- Tema de Los choqueros, de gran popularidad en su día y actualmente rescatado por muchos grupos que lo han reeditado.





Reinvidicación del orgullo andaluz, del que tanto se ha cantado posteriormente en las sevillanas. 

Esta sevillana es muy bonita. No se la pierda.

 



REQUIEBROS.- Pista 1 del disco de 1.976 de Los romeros de la Puebla.

Giralda de Sevilla, mantilla, Torre del Oro, donde los maletillas, mantilla, juegan al toro.



Sevillana muy popular en su momento, con Letra de Juan de Dios Pareja-Obregón y música de Moya. Al igual que en el año anterior, Juan de Dios puso letras a varias sevillanas de este disco de Los romeros, concretamente a cuatro.



Hasta aquí el repaso de las sevillanas antológicas de 1.976. En este año, aunque no ha venido aquí con ninguna sevillana (ya vendrá), grabó su primer disco Ecos de las marismas.


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domingo, octubre 06, 2013

PERSONAJES DE UN BARRIO ( y IV)

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LAUREANO, EL ENANO.- Laureno era uno de esos personajes que llamaban la atención de los niños, ya que a todos nos parecía fascinante aquel hombre con cuerpo de niño.

El caso es que Laureano era empleado del Ayuntamiento de Sevilla, y debería de ser ordenanza o algo similar ya que siempre iba con su correspondiente uniforme transitando las calles de Sevilla arriba y abajo, que es por lo que deduzco que su misión era la de ordenanza.

                          
(En la sevillana Plaza Nueva y en los años 60, solía verse a Laureano cumpliendo con sus recados)


Laureano debía de ser una magnífica persona, ya que tengo en mi memoria haberse parado en alguna ocasión para saludarme cuando iba de la mano de mi madre, por lo que yo debía de ser bastante pequeño; pero de esto deduzco que debía de tener una paciencia infinita, teniendo en cuenta que serían muchos los niños que solicitarían su acercamiento.


EL ZAPATERO CHIMENEA.- Este zapatero, del que no recuerdo muy bien su nombre, aunque estoy casi seguro de que era Manuel, era el zapatero de nuestro barrio. Tenía su zapatería en un hueco de escalera del zaguán de una casa de la calle Galera, y le decían el zapatero chimenea porque era muy alto. Se trataba de un hombre enjuto, de una altura poco común en aquellos tiempos, y era realmente insólito ver como una persona de tanta altura, primero lograba meterse y segundo tenía que trabajar, en un habitáculo en el que casi no cabía.

(En el edificio inmeadiato al de la esquina (ya no existe el antiguo) tenia su zapatería Manuel)


No voy a abundar mucho en los zapateros, ya que les dediqué unas letras en alguno de mis escritos de profesiones y ocupaciones perdidas. Quede este pequeño recordatorio al de mi barrio en concreto.

Edito para decirle a mis lectores que gracias a la maravilla de Internet, he encontrado en Facebook, colgada por Miguel Angel Rivero Rodríguez en la página "Cosas de Sevilla que han desaparecido" una fotografía del zapatero de la calle Galera, el zapatero chimenea, que aquí les dejo.




DON AGAPITO.- Era el dueño del bar Luis en el Paseo Colón, pero también de La Punta del diamante, La marina, la Venta Marcelino y las Siete puertas.

(La punta del diamante se encontraba en la hoy Avenida de la Constitución, esquina a calle Alemanes)


Seguramente usted pensará, por simple asociación de ideas, que este señor, al ser dueño de algunos de los lupanares más famosos de Sevilla en aquellos años era alguien de aspecto patibulario y/o facineroso, pero nada más lejos de la realidad. Don Agapito, que la gran mayoría de noches cenaba en el bar Luis, era un hombre ya anciano, menudito, con gafas de intelectual, que iba siempre impecablemente vestido con un traje negro u oscuro y una pajarita en su cuello, y al que todo el mundo respetaba de la misma forma que él era un hombre de gran educación y formación.

Está claro que viendo a algunos de los elementos que pululan hoy en día en esa profesión, es fácil hacerse una idea equivocada de Don Agapito si no le conoció, pero insisto, nada más lejos de la realidad.

                         



PECHO HIERRO.- Éste hombre era uno de esos personajes que, al igual que cuando escribí sobre Vicente, debía de tener sus facultades mentales algo mermadas. Era pequeño de estatura y creo recordar que la característica más especial de su anatomía era la falta de un ojo que suplía con uno de cristal o similar.

A decir verdad no le conocí mucho, y en todo caso ya no fue en mi infancia sino más bien en mi pubertad y juventud, etapas en las que podía verse por la zona centro, principalmente Avenida José Antonio y similares, siempre de arriba para abajo, probablemente porque era recadero en algún sitio.

El caso es que, como siempre suele ocurrir en estos casos, había personas crueles que por el simple gusto de divertirse al escucharlo, picaban a este hombre de forma que al pasar por su lado le decían “Jierro”, y esto era suficiente para que el hombrecillo montara en cólera soltando mil insultos por su boca a voz en grito, lo cual hacía mucha gracia a muchos de los transeúntes (sic).

Podría extenderme en más personas, y con ello podría dejar reflejado un abanico más amplio de personajes característicos de aquellos años en todos los barrios sevillanos, pero ya no serán personajes tan entrañables para mí, o tan conocidos. Simplemente les dejo a continuación una pequeña pincelada de todos ellos. Algunos eran agradables, otros no tanto, pero aquí va mi recuerdo para todos:

Lola la de los huevos, en la calle Sánchez Barcaiztegui, (creo recordar que era esposa del famoso Guerra, el del bombero torero, y vendía huevos en su casa tal vez porque tenía algún campo con gallinas ponedoras); Jesús, el propietario del Bar Colón en el paseo del mismo nombre; Anselmo Colás, propietario de la tienda de ultramarinos a quien ya me referí en un escrito anterior; Peisa, el de la bodega en la calle Santas Patronas, que destacaba por su gordura; Hipólito, su esposa Ángeles y su hija Trini, que llevaban el quiosco de prensa de calle Julio César, todavía existente hoy en día; Isidoro, cuyo verdadero nombre era Heliodoro, portero del edificio de calle Marqués de Paradas-Reyes Católicos-Trastamara, todavía en pie; Dieta, el droguero de calle Reyes Católicos; Angelito, el chaval aprendiz en Auto Recambios Segura, que tanto vendía detrás del mostrador como cogía su bicicleta para repartir piezas; Antonio el latero, que tenía una latería en la calle Segura y que aliviaba las cuitas de los vecinos componiendo baños y palanganas y soldando tuberías agujereadas; Alfonso, propietario de una espartería en la calle Reyes Católicos; Natalio y Pepe, dos encargado buena gente del Bar Luis en el paseo de Colón...

...En fin, gente normal y corriente que formaron parte de mi infancia y que a buen seguro tenían su contrapartida en el resto de barrios sevillanos; y usted querido lector, también recordará a los suyos. Al menos yo, espero haber avivado sus recuerdos con estos escritos.




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miércoles, octubre 02, 2013

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Sólo unas letras para rendir homenaje a otro de los grandes que nos ha dejado hace unos días



El poeta del amor, como fue conocido Rafael del Estad ya no está entre nosotros. Le deseamos un eterno descanso en paz. Nació en la cuna de los flamencos y llevó el duende en las manos y en todo su cuerpo. 

Llevó a gala su tierra, como dijo en esta sevillana que os dejo y estoy seguro de que allá en la gloria, junto con otros sevillanos, podrá seguir llevando a gala su nacimiento.




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martes, septiembre 03, 2013

SEVILLANAS ANTOLÓGICAS (XIII)

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OTRO CANTAR ROCIERO.- Esta es la primera sevillana de Los Doñana que traigo a este apartado de antológicas, y ello nos va a servir para rendir homenaje a este grupo que como ya dije cuando escribí sobre Salmarina es un grupo señero del mundo de las sevillanas, aunque su popularidad nunca llegara a alcanzar las cotas que alcanzaron otros.

Los Doñana es un grupo originario de Sanlúcar de Barrameda que graba su primer disco en 1.970, siendo en ese momento cinco sus componentes. Sus sevillanas de los primeros años son muy clásicas, como de hecho va a serlo casi toda su producción.

En su primer disco se llaman Los de Doñana y permanecen así hasta 1,973, año en el que sacan al mercado dos discos, uno el anual con doce sevillanas y otro temático denominado Misa rociera, cuya pista 8 era un Ave María denominado “Dios te Salve María”. Probablemente a usted no le diga ésto gran cosa, pero si le digo que esta canción es lo que luego dio en llamarse Salve del olé, seguro que la cosa cambia. Bueno, pues acaba usted de aprender otra cosa hoy. La famosísima Salve del olé no es en realidad una Salve sino un Ave María, y sus intérpretes originales fueron Los Doñana, aunque en aquel año todavía se llamaban Los de Doñana,



                        


En 1.974 ya pasan a denominarse Los Doñana y se consolida el grupo con sus cuatro componentes habituales, Paco Lola, Manuel Escobar (Manolín), Juan Antonio Muñoz (Pichuli) y Fernando Guzman. Sin duda se observa un cambio en el disco de 1.974, aunque en lo que a sevillanas se refiere solamente incluía 3. Ya dijimos cuando nos referimos a Los marismeños y Los choqueros que muchos grupos apostaban por las rumbas y otras canciones en aquellos años en detrimento de las sevillanas, ya que aquellas aportaban una posibilidad comercializadora mayor que éstas. Este disco de 1.974 incorpora una sevillana bastante notable desde mi punto de vista, llamada ¿Qué será de ella? que es la precursora de ese nuevo estilo que Los Doñana ponen en marcha a raíz del cambio de nombre. Sin embargo no será hasta el disco de 1.976, que es completo de sevillanas con diez temas cuando salen a relucir con fuerza las nuevas señas de identidad del grupo. De estas sevillanas de los años 70 daré buena cuenta en el apartado sevillanas grandes en un futuro.


Como ya dije, los compositores habituales de este grupo fueron los hermanos Muñoz Alcón y de hecho este grupo puede considerarse en sus orígenes precursor de lo que más tarde sería Salmarina, ya que a él pertenecieron y/o tuvieron fuerte vinculación sus componentes. De hecho, cuando usted conozca las sevillanas de Los Doñana observará que algunas de ellas son ligeramente aflamencadas recordando en cierto modo lo que después Salmarina convirtió en su estilo propio con el cual revolucionaron el concepto de las sevillanas. Además, yo diría que incluso más que el tipo de sevillanas en sí. lo que contribuyó poderosamente a ésto fueron las voces de corte flamenco de sus cuatro componentes.

Los Doñana es un grupo de culto. Tienen el inconveniente de que sus sevillanas no son pegadizas ni atrayentes al oírlas por primera vez y seguro que es por eso que no acumularon seguidores masivamente, pero si usted se toma la molestia (que luego se convertirá en satisfacción) de escuchar cada una de sus sevillanas tres o cuatro veces, las apreciará en lo que valen y comprenderá que este grupo es muy grande. Por ésto, sus seguidores no son legión como en el caso de los grupos importantes pero adoran a este grupo por encima de la mayoría y normalmente son grandes aficionados y entendidos.

                           


Su carrera discográfica sufre un parón importante en 1.989, año en el que sacaron a la luz un disco precioso con sevillanas muy notables como “Al Ajolí” , o “Madrugá”. Reaparecen en 1.993 con un disco titulado “La llave” y en él unas sevillanas que, ahora ya sí, se aflamencan definitivamente y constituyen un espectáculo magistral en las voces de Los Doñana. Le sigue a éste el disco de 1.994 llamado “Pincelada”, que sería el último de su carrera y que incluía cuatro sevillanas al estilo de las de 1993, siendo dos de ellas obras magistrales: “La saqué a bailar “ y “La cinta de mi sombrero”.








Para que se hagan ustedes una idea de lo desconocido que puede llegar a ser este grupo pese a su grandeza, les diré que estoy seguro de que al menos la mitad y muy probablemente al menos las tres cuartas partes de la gente que en su vida ha coreado el famoso “y olé y olé” desconoce que fueron Los Doñana sus intérpretes originales.

Seguramente habrán deducido por mis palabras escritas que a mi personalmente este grupo me gusta a rabiar. Si ya me vienen conociendo por tantos años como llevo escribiendo sobre sevillanas y aprecian en algo mis opiniones, espero que me hagan caso y si no conocen a este grupo se afanen por conocerlo. ¡Disfrutarán como enanos!

Aquí les dejo “Otro cantar rociero”, la sevillana que abría el disco de 1.976. Hay una reedición posterior de este mismo disco (creo que en 2.000)




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viernes, agosto 30, 2013

SEVILLANAS ANTOLÓGICAS (XII)

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ROCIERO DE ALPARGATAS.- En un LP (el de 1,975) en el que Amigos de Gines se consagra definitivamente con dos sevillanas míticas que ya hemos visto en su momento (la del adios y sueña la margarita), esta “Rociero de alpargatas” pasó un poco desapercibida pese a ser una sevillana de gran profundidad, en la línea de las sevillanas de reivindicación social que habían caracterizado al grupo desde sus inicios.

Su autoría, como la mayoría de sevillanas del grupo en esta época se debe a Gabriel Hurtado.

                                     


Bendito sea el rociero sin posturas ni maneras.







SEVILLANAS DE MANUELA.- En el disco de 1.975 de Los marismeños destacaron dos sevillanas, ésta y la que reseñaré a continuación. Las sevillanas de Manuela, obra de León, Clavero y Pareja-Obregón es una sevillana sin mayor trascendencia. Una más de tantas que canta a una mujer y le dice cosas realmente bonitas. Una sevillana bailable que gozó de buena popularidad en su momento.

Tus ojos tienen un brillo, que me dan “puñalaitas”, al igual que dos cuchillos.







  UN MILAGRO EN EL ROCÍO.- Esta sevillana de León, Clavero y Quiroga es una de las más conocidas de Los marismeños y aunque es cierto que su letra toca un tema que a mucha gente le parecerá desfasado hoy en día, no deja de ser un clásico; una sevillana de esas que todo aficionado debe de conocer, porque además ocurre que más allá de que a usted le guste poco o mucho su letra es una sevillana extraordinaria.



                          

Y no olvide que la fe mueve montañas.






RÍO GUADALQUIVIR.- La pista 1 del LP de Romeros de la Puebla del año 75 fue todo un exitazo. Sevillana dedicada a nuestro río que se cantó profusamente en la Feria de ese año.

                                 


La música es de Moya, como no podía ser de otra forma, mientras que la letra es de Juan de Dios Pareja-Obregón, quien adquiere una significación especial en este LP en detrimento de Aurelio Verde, que desaparece totalmente este año, mientras que Martín Vega Sanz vuelve a entrar repartiéndose con Juan de Dios la autoría de todas las letras del LP.






DÍA DE "TENTAERO".- Pista 2 del mismo disco anterior, esta sevillana describe, tal y como su propio nombre nos dice, un día de “tentaero”. Es especialmente significativa la letra de esta sevillana, totalmente plagada de términos propios del tema sobre el que versa, y cuya autoría debemos también a Juan de Dios Pareja-Obregón, quien nos deja una buena muestra de sus conocimientos del mundo del toro en general y de los tentaderos en particular.

                                      


No se preocupe; en Internet podrá encontrar todas las definiciones de aquellas palabras que no entienda.








DE AQUELLOS TIEMPOS.- Juan de Dios Pareja-Obregón pone letra también a esta sevillana, dándonos otra vez una buena muestra de sus conocimientos del mundo rural.

Una sevillana preciosa. Un clásico que, probablemente, por su belleza debió de haberse contado entre las sevillanas míticas y que seguramente he debido de dejar para el apartado de sevillanas incomprendidas, ya que me parece una sevillana muy muy grande, y a pesar de ello no fue de las más estimadas a nivel popular. Pero no he podido resistirme a la tentación de dejársela ya, para que la vayan disfrutando y no tengan que esperar.

                                                   


En aquellos tiempos fumaban tabaco negro y eran hombres tan cabales, que se les veía de lejos su respeto y sus modales.






LAS TRES MORENAS.- Como hemos visto, Los romeros de la Puebla fue el grupo que de verdad puso animación a este año 1.975, año en que intérpretes tan acreditados como El Pali, Los de la trocha, Los Doñana y hasta los hermanos Reyes no vienen a este apartado de Sevillanas antológicas.

“Las tres morenas” es obra correspondiente a la pluma de Martín Vega Sanz, con música de Moya como toda la del resto del disco.

Cinturita de mimbre. cubos de plata y unos ojitos negros que a mí me matan. María del Carmen, María de la Cinta corazón mío y las más “chiquetita” María Rocío. Una sevillana más desenfadada que las anteriores, pero es que en las voces de Los romeros todo suena bien; lo serio y lo menos serio.




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miércoles, agosto 14, 2013

PERSONAJES DE UN BARRIO (III)

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PACA, LA DEL TABACO- “La Paca” era el lugar de encuentro obligado de muchos de los mozalbetes de mi barrio allá en los 60-70.

Paca era una señora que todas las tardes del año, indefectiblemente montaba su improvisado quiosquillo consistente en dos cajas de cerveza o refresco y un canasto en la confluencia del Paseo Colón con la calle Adriano, al lado del bar Luis y entre éste y el comercio llamado Todogoma. Aclararé que de los dos cajones antedichos uno le servía para sentarse y el otro para poner encima su canasto en el que exhibía el tabaco que vendía, ya que era casi exclusivamente tabaco lo que vendía, si bien también se ayudaba con paquetes de pipas y alguna que otra chuchería menuda.

                     
(En el chaflán que hace la esquina, entre la farola y el quiosco se podía encontrar a Paca todas las tardes)


Paca era otra superviviente. Mujer viuda con hijos que le echó, como tantas otras en sus circunstancias, muchos arrestos a la vida en una época en que las mujeres trabajadoras no eran habituales; y de esta forma todo los días podía vérsela donde he relatado, independientemente de que hiciera frío, calor o llovieran chuzos de punta.

¿Por qué era el lugar de reunión? Muy fácil; a casi todos los chavalillos que ya nos había dado por fumar pese a nuestra temprana edad (13-14) años, nos venía muy bien ese punto de reunión, tanto por estar relativamente alejado de nuestras casas como para que no nos pillara la figura paterna, como por ser el lugar donde se podían comprar cigarrillos sueltos; además, siempre teníamos ocasión de convertirnos en personas solidarias, porque si tú un día tal cual no tenías dinero siempre llegaba el amigo que te convidaba a un cigarro, y viceversa.



MANUEL, TBOS y NOVELAS.- Ya aludí a Manuel cuando hablé de los TBOS.

Manuel era un hombre que había convertido la afición de cierta lectura en la ocupación necesaria para su sustento. Su rasgo personal más peculiar es que era una persona seriamente afectada en sus piernas por alguna dolencia (probablemente polio en la infancia) que le impedía andar si no era ayudado por unas muletas, y éstas solo le permitían desenvolverse en pequeños espacios pero no para ninguna caminata. ¡Ah! Otro rasgo personal, seguramente el más significativo, es que era una excelente persona que tenía una paciencia infinita para lidiar con tantos niños como se acercaban a su “quiosquillo”.

Manuel se dedicaba a vender y cambiar Tbos y novelas. Los Tbos eran, sobre todo, de los llamados de risa que ya reseñé en su escrito correspondiente. Las novelas (aunque nunca fui aficionado a esa lectura si que podía ver el trasiego de ellas cuando iba), eran sobre todo del oeste (Marcial Lafuente Estefanía y similares), así como de amor (Corín Tellado y similares). Ambas cosas, Tbos y novelas, eran de segunda mano, y en el caso de los Tbos se podían comprar (solamente los más nuevos) o cambiar (nuevos y viejos). Evidentemente comprarlos era más caro que cambiarlos, aunque la compra tenía la ventaja de que mediante ella te hacías con tu pequeño patrimonio que luego podías ir cambiando indefinidamente por un precio menor, aunque había dos tipos de precios, uno para los Tbos viejos y otros para los nuevos. Tal vez ustedes pensarán que cómo podían ser nuevos o viejos si todos eran de segunda mano, pero lo cierto es que Manuel lo consideraba nuevo en tanto tuviera buena presencia, pero en el momento en que como consecuencia del constante trasiego de mano a mano el Tbo se deterioraba muy visiblemente le arrancaba un trozo de su lomo, lo que representaba la señal de que el Tbo ya era viejo y en consecuencia su precio de cambio menor, aunque seguía cumpliendo su cometido comercial para su dueño y de entretenimiento y lectura para los niños que teníamos poca disponibilidad económica.


                              

Aunque ya lo dije en el apartado de los Tbos, diré de nuevo que Manuel tenía su puestecillo en el pequeño zaguán de una casa en la calle Adriano, frente a la capilla del Baratillo, más exactamente al lado de la bodeguita San José, en una casa que aún existe, como puede verse en la captura de Google maps que les dejo. No perdí su contacto ni incluso de joven, ya que también vendía cupones de la Once y durante mucho tiempo estuve suscrito a un cupón diario que me guardaba hasta que aparecía por allí y hacíamos cuentas, liquidándole su importe.

Éste también es un homenaje no sólo para Manuel, sino también para otras personas similares que en los distintos barrios alegraban la vida a todos aquellos niños que no podían costearse Tbos nuevos con otros a coste reducido; eso si, algo atrasados, aunque esto no tenía mayor importancia si nunca los habías leído anteriormente.


LA VENENO.- . Voy a referirme a esta señora, que me parece recordar que se llamaba Carmen, aunque no estoy del todo seguro, ya que yo era muy niño

Carmen era una señora que tenía una pescadería en la calle Segura, y aunque puedo estar equivocado porque era muy niño entonces, estoy casi seguro de que todo el mundo la denominaba la veneno sin ocultarse; vamos, quiero decir que no se trataba de ningún mote despectivo.

Lo cierto y verdad es que la pescadería de la veneno gozaba fama de ser una de las mejores de Sevilla, y era habitual un constante trasiego de personas en busca del pescado fresco.

Sin ninguna duda, ella era una señora con una personalidad impresionante. Aún me parece estar viéndola sentada en su silla, con vestido negro y su delantal blanco de pescadera, desde la que, con gesto grave, dirigía las acciones de sus hijos y empleados a su cargo.

                          
                                                 (Calle Segura en la actualidad)


Ignoro si era viuda, aunque lo deduzco por su vestido negro, pero en cualquier caso, una vez más tenemos un ejemplo de cómo las mujeres, en aquellos años tan difíciles para ellas, cuando era necesario cogían las riendas y se ganaban el pan, incluso tan duramente como los hombres. 

En el próximo terminaremos con los personajes de un barrio. Gracias a todos por su atención.
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miércoles, julio 31, 2013

SEVILLANAS ANTOLÓGICAS (XI)

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LAS LLANURAS ARDIENTES DE LAS MARISMAS.- El disco de Los romeros de la Puebla de 1.974 nos trae esta sevillana que lo abría. Al igual que todas las de este disco y como ha venido siendo habitual en los años anteriores, Aurelio Verde puso la letra y Moya la música.

                                   



Este disco de 1.974, al igual que el de 1.973 es motivo de culto para muchos aficionados de Los romeros, y es que en verdad el grupo da ese salto definitivo que los hace grandes, y aunque yo no digo que estos discos sean mejores ni peores que el de 1.972, si que creo que en éste de 1.974 Los romeros cantan ya de otra forma: No sabría bien como expresarlo, pero creo que ustedes lo van a comprender perfectamente escuchando estas sevillanas que les dejo de este LP. Ustedes podrán oír cómo no sólo las voces de Los romeros, sino el disco en general, suenan de una forma...deduzcan ustedes.  




SUEÑO DE AMOR MARINERO.- Pista 7 del mismo disco de Los romeros, que representó un gran éxito en su momento, aunque yo no he visto que en la actualidad haya sido motivo de reediciones, siendo como es una sevillana muy, pero que muy bonita, y que basó además su gran popularidad en su primer palo; y es que la frase “El niño que tu querías, anda perdido en los mares” estaba en boca de todo el mundo, y en especial de los que querían hacer motivo de chanza a alguna amiga que anduviera enamoradilla de alguien que no le hacía mucho caso.

                               



Bueno, no crean ustedes que los muchachos de aquella época pasaban de una oportunidad tan singular como que una chavala anduviera enamoradilla de tí, sino simplemente es que las mujeres estaban tan acostumbradas a no dejar entrever sus sentimientos, “porque era inmoral”, que simplemente el afortunado ni siquiera se daba cuenta.  




TRIANA Y SU CALLE DEL BETIS.- Pista 2 del disco de Los romeros del año que nos ocupa. Otra sevillana de gran popularidad. La Feria se encontraba ya en Los Remedios y su mayor capacidad propiciaba la mayor afluencia de gente. Con ello, las sevillanas comenzaron a ganar en popularidad, y precisamente en este año 1,974 Los romeros de la Puebla sacaron al mercado un disco con varias sevillanas que se dejaron sentir en las gargantas de la gente.

Esta “Triana y su calle del betis” es una buena muestra del buen hacer de Los romeros en este año.






SEVILLA EN MI SENTIMIENTO.- El disco de Amigos de Gines de 1.974 nos trae esta sevillana de Gabriel Hurtado, muy bonita y en la que, con el paso del tiempo, ha resultado ser especialmente significativo el segundo palo; “Están diciendo que en Sevilla, se acaban los costaleros”. Y es que efectivamente el trabajo de costalero sufría una crisis, ya que hasta hacía muy poco habían venido siendo profesionales y pedían condiciones que las hermandades no podían cumplir, si no es que directamente no querían hacer un trabajo tan duro ni por todo el oro del mundo. Afortunadamente, los estudiantes dieron el primer paso sacando ellos personalmente su procesión, lo que dio paso a la explosión del hermano costalero que todavía impera en nuestros días y con enorme éxito.

                                     



Una vez más, una sevillana se convierte en notario del devenir del tiempo, dejándonos fe de cosas que pasaban cuando vieron la luz. Disfrútenla.  




LA PALOMA..- Del disco de 1.974 de Los hermanos Reyes, esta sevillana también gozó de gran popularidad en aquellos años. Sin duda es una sevillana bonita donde las haya, que a buen seguro usted ha oído en más de una ocasión. Su autor es Antonio Rodríguez Ferrera...¿recuerdan? El mismo que puso música a Soy de sur casi 10 años después

“Una paloma bajó a un arroyuelo a beber”. Así comienza su primer palo, y termina con todo un tratado de cómo la vanidad puede a veces con nosotros.

Ay orgullosa paloma
que te olvidas de la sed
cuando al espejo te asomas.

                                  


Hoy en día, no solamente las mujeres se asoman a un espejo para satisfacer su vanidad, sino también muchos hombres, pero bueno, esta sevillana es del 74, y por entonces el asomarse a un espejo era algo casi exclusivo de las féminas

Aquí se la dejo. Cometerán un pecado imperdonable si no la escuchan.







LA MARISMA SE ALBOROTA.- El disco de 1.974 de Los marismeños nos trae tres sevillanas  Dignas de encontrarse entre las antológicas, cosa realmente extraordinaria si tenemos en cuenta que el LP sólo integraba cuatro sevillanas, siendo el resto rumbas y fandangos de Huelva

                                 


La marisma se alborota al llegar la primavera, y ese alboroto es una explosión de la flora, la fauna y el sentimiento rociero; de todo lo cual Los marismeños hacen una gran descripción en esta sevillana cuya autoría se debe a León, Clavero, Pareja-Obregón y Beltrán






QUE GUAPA QUE ESTÁ SEVILLA.- Esta sevillana fue la de mayor éxito de ese disco de 1.974. Una sevillana más dedicada a Sevilla, aunque una sevillana totalmente diferente que se cantó profusamente en su momento y que es una de las sevillanas señeras de Los marismeños, 38 años después. Su autoría se debe a los mismos cuatro señores reseñados en la anterior.





UNA NIÑA MARISMEÑA.- Me tiene loquito de atar. Sevillana de León, Clavero y Quiroga que no solamente es muy bonita, sino que es todo un canto al amor imposible; al amor que sufre en silencio sin ser correspondido

Un amor sin esperanza te enseña a sufrir y a llorar.



Lo único que no me gusta de esta sevillana y debió de ser eliminado en su momento, es la inoportuna voz de fondo que sólo dice (con perdón) tonterías totalmente ajenas al desarrollo de la misma.

Aquí se la dejo. Céntrense en la sevillana, que es preciosa, e ignoren la voz de fondo.




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