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lunes, septiembre 01, 2014

LOS ANUNCIOS (II)

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Los anuncios televisivos comienzan a emitirse desde el primer momento en que la televisión irrumpe en los hogares de los españoles. Como ya sabemos, esta irrupción fue progresivamente lenta, por lo que es de suponer que igualmente la aparición de anuncios en televisión iría aumentando tan progresivamente como lo iban haciendo las familias capaces de comprarse un aparato televisivo.

Muchas de las marcas que se anunciaban en aquellos años 60 y 70, en los albores de la televisión, hoy ya no existen; por el contrario otras siguen entre nosotros y han aumentado su tamaño y potencial. Otras muchas, seguramente se anunciaron y yo no me acuerdo de ellas.

Ni pienso en ello, ni puedo hacer una reseña exhaustiva de todos los anuncios que la televisión emitía en aquellos años. Ésto es sólo el fruto de mis recuerdos y en consecuencia será limitado. Pido disculpas anticipadas si lo que viene a continuación no colma las expectativas de mis lectores.

Quiero empezar con un anuncio que causó auténtica sensación en los años 60. Debía de ser quizás el 64 ó el 65 cuando los aparatos de televisión comenzaron a emitir en la franja de anuncios uno que simplemente decía ¿Qué es Toddy? Aquello representaba una técnica totalmente nueva que caló hondo en los españolitos sorprendidos ante lo novedoso del asunto, y en los bares, en los colmados, en las carbonerías y en los puestos de la plaza, todo el mundo preguntaba ¿Qué será Toddy?

Durante un par de meses o quizás más la televisión emitía machaconamente este anuncio, cambiando cuando ya se acercaba la fecha de darlo a conocer Dentro de 15 día sabremos qué es Toddy. Toddy resultó ser un cacao soluble americano, tipo Cola-Cao, que pretendía introducirse en España, pero que visto lo visto no tuvo mucha suerte en su empresa.



Voy a continuar con los anuncios alimenticios, ya que he empezado con uno de ellos.

ALIMENTOS

TOMATES FRITOS.- Intercasa ara un tomate frito en lata, que contaba en su haber con el mérito de ser el primero de los muchos que vinieron después. En mi casa se consumía y si se endulzaba con azúcar tenía buen sabor, pero si no, era endiabladamente ácido.

FOIE-GRAS.- ALBO. Hablo concretamente del foie.gras de esta afamada firma que hoy en día continúa vendiendo sus excelencias. Se trataba de una caja de cartón que contenía una lata similar a las de conservas con un paté que, todo hay que decirlo, tenía un sabor que a mi me encantaba y que no encuentro en los patés que se hacen hoy día.

Éste fue un producto que con el tiempo resultó polémico, ya que en una de las caras de la caja de envoltura aparecían unos patos alegres en un pasaje bucólico, lo que de alguna manera podia conducir a error añ enteder subliminalmente que se trataba de paté de pato en vez de foie de cerdo. Ésto fue denunciando ya en los años 70-80 por este tipo de empresas que reclamaban más veracidad en la publicidad y de hecho Albo cambió la caja e incluso el formato de la lata.

ACEITUNAS.- “Soy la española una aceituna como ninguna”. Este era el slogan de esta marca de aceitunas que hoy en día existe y sigue anunciándose.



ARROZ.- SOS y La cigala ya se anunciaban por aquellos años.

ACEITES.- El secreto está en la Y, La Y de Ibarra. Cancioncilla pegadiza que era el slogan de este aceite. Recuerdo también a Aceite Coes.

FLANES.- Potax, El mandarín y Royal. Tres marcas que siguen existiendo.



CALDOS Y PASTILLAS.- Avecrém y Starlux. Esta último popularizó una coletilla al final de sus anuncios que decía “rico rico al paladar”, mientras que Avecrem es una marca que no necesita presentación.

CONSERVAS.- Conservas Miau es de las pioneras de las marcas españolas de conservas en lata. Por supuesto, también la ya nombrada Albo,



DULCES.- Bimbo popularizó un anuncio en el que un niño comía un bimbollo en clase a escondidas de la profesora. Alguuna voz en Off preguntaba ¿Y para el recreo? Y el niño contestaba“Tengo otro”, No menos famoso fue un anuncio de Donuts “¿Anda, los Donuts! “¡ Anda, la cartera”.



CHOCOLATES.- Nestlé, chocolates Loyola, Nogueroles (Ole ole, Nogueroles), Chocolates Gusto eran chocolates ya existentes. Mención especial para los chocolates Elgorriaga que los había de varias marcas, de la que en micasa se compraba La Campana.




GALLETAS.- Las conocidas Gullón y Fontaneda ya se anunciaban en aquellos años.

CACAOS.- Colacao, al igual que hacía en radio comenzó también tempranamente a anunciarse en televisión. Ya vimos Como Toddy no pudo hacerle frente, pero posteriormente apareció Nesquik, cuyos anuncios protagonizaba un gracioso conejito, ya que era un producto enfocado principalmanete al consumo infantil.



MARGARINAS.- La muy conocida Tulipán y una desaparecida Marianne se anunciaban en aquellos años

POTITOS, HARINAS y PAPILLAS PARA NIÑOS.- Bledine, Mipapa de Milupa y Maizena competían por vender sus productos para niños destetados.

HELADOS.- Frigo, que anunciaba helados, yogurt y flanes así como Helados Camy, venian a endulzar y refrigerar nuestros veranos. 

 

MAYONESAS.- Solís, los buenos alimentos

CHICLES.- No propiamente alimenticios y sÍ más en el terreno de las chucherías, había varias marcas de chicles en aquellos años y se anunciaban televisivamente. Bazoka, Adams y May eran los más conocidos



PIPAS DE GIRASOL.- Hasta aquellos años este producto se vendía exclusivamente a granel en las semillerías o te lo despachaban en un cartuchito en los kioskos de chucherías. Pipas Sayma fue probablemente la primera en envasar pipas de Girasol y anunciarlas en televisión

QUESOS EN PORCIONES.- El caserío era el dueño absoluto del mercado. Años después apareció La vaca que ríe. Ambos existen noy en día.



CARAMELOS.- Los caramelos, al igual que hoy, eran muy apreciados por niños y mayores. Pictolin, Solanos de café con leche, Chupa chups y caramelos Sugus eran los más acreditados. Después aparecieron, aunque no eran propiamente caramelos los Conguitos, que se anunciaban mediante un gracioso anuncio en el que conguitos vivientes cantaban “Somos los conguitos, riquísimos de comer".



Termino de momento, aunque en la próxima entrega les reseñaré los últimos anuncios de los que me voy acordando
                                                      

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sábado, septiembre 11, 2010

TOMAR EL FRESCO ENTRE MAÑAS

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Aunque la lucha libre tenía una tradición anterior a nuestra Guerra Civil, parece que no era muy bien vista por el régimen franquista. No sé si es por que no se celebraban veladas o porque yo me aficioné tarde, pero lo cierto y verdad es que la lucha libre que yo pude contemplar aquí en Sevilla, en cines de verano como el Andalucía o el Emperador de verano, data de finales de los 60 principios de los 70, si bien me consta que la gran mayoría de hombres que yo vi luchar eran luchadores con muchas peleas a sus espaldas y desde luego no eran chiquillos, lo cual me hace suponer que aunque yo no estuviera al tanto la lucha libre en España durante el franquismo existía y se celebraban veladas.

La verdad es que lamento haberme interesado tan tarde, ya que seguramente me perdí enormes peleas de una disciplina que me gustaba bastante. La lucha libre en aquellos años era, al igual que hoy, un espectáculo, pero evidentemente la enorme parafernalia de luz, sonido y efectos especiales de hoy en día no tenía nada que ver con aquellas veladas de cines de verano, en las que el espectáculo lo ponían principalmente los actores y no los decorados. Estos eran los actores, los que vi luchar y de los que me acuerdo:

TAGUA.- Sin duda alguna el más mediático de todos. Era un hombre no muy alto, con cierta barriga seguramente fruto de numerosas cervezas y con una agilidad impropia de su aspecto; pero lo que más llamaba la atención era su melena; una larga cabellera que le caía por debajo de los hombros. Su gran popularidad le venía por el hecho de que constantemente se encaraba con el público, que le silbaba y abucheaba, para que él, fingiendo gran enfado, bajara del ring y con cara de pocos amigos se diera su vuelta por la sala mirando con cara amenazadora a los que le increpaban.

ALVAREZ.- Creo recordar que era yerno del anterior. De aspecto menudo, tirando a rubio, era un luchador fino, con aspecto totalmente contrario a lo que suele y solía ser habitual en un luchador de estas características. Me parece recordar que murió joven.

NAVARRO.- Era de los habituales de las veladas sevillanas junto con Tagua y Alvarez, sin embargo se me difumina la memoria de este hombre, al que al contrario que los demás, no logro ponerle cara. En cualquier caso ahí queda su recuerdo

JUAN MORON(EL ATILA).- Luchador de fuerza. Es memorable un combate que celebró contra MARCO EL MALDITO, en el que ambos, por cualquier circunstancia que ignoro, sobrepasaron los límites de buen rollo que, en aras del espectáculo, suele imperar en estos combates. El resultado fue una auténtica paliza, de la que me parece recordar que Marco llevó la peor parte

EL GRAN MAÑAS.- Al igual que la mayoría de los que nombro, cuando yo lo conocí era ya bastante durito. Yo era un chavalillo, y quizás por ello la gente me parecía mayor de lo que realmente era, pero no me extrañaría que rondara ya la cuarentena o la hubiera sobrepasado de sobras en aquella época. El gran mañas era de los luchadores grandotes. Me parece recordar que regenteaba un gimnasio, no sé si el Atlas, en el que entrenaban casi todos ellos.

MORLANS.- Este luchador era aragonés, creo, y aunque lo vi luchar alguna vez aquí en Sevilla, me parece que terminó mal, como consecuencia de una mala caída en una pelea, por eso no es de los que tengo más vistos, aunque he encontrado una foto suya por internet.



CARLOS MOLL.- Este era un luchador del que no recuerdo muy bien su aspecto, y eso que era muy afamado y peleó bastante en Sevilla, pero tengo recuerdos encontrados.

BENITO GALAN.- Este era un luchador fino y elegante que incluso fue campeón del mundo. Toda una leyenda que hoy en día ni conocen ni recuerdan los sevillanos, salvo algunos nostálgicos aficionados a la lucha libre como yo. Lo conocía personalmente porque vivía en La Rosaleda en el bloque de un amigo mío. Durante un tiempo se rumoreó que estaba detrás del personaje cinematográfico mexicano El Santo, el enmascarado de plata, pero no era así ni de lejos. Seguramente el equívoco surgió como consecuencia de que Benito se fue a México a luchar, donde triunfó e incluso hizo películas con el propio Santo.

CHAUSSON.- Este luchador, fino y elegante también, era del norte de España, aunque debía de estar afincado por aquí, porque también era frecuente en los carteles.

GALLARDO.- Este luchador era conocido, además de por su condición de tal, por ser capataz de Los Gitanos. Es probable que condujera a alguno de los luchadores nombrados, ya que recuerdo que algunos de ellos trabajaban descargando en el muelle de la sal, y seguramente no le hacían ascos a salir de costalero (en aquella época todavía eran profesionales), ya que de lo que no me cabe ninguna duda es de que con la lucha libre no se hicieron ricos.
Seguro que vi a muchos más, pero estos eran los más habituales, y también los más curiosos, aquellos que dejaban huella en el recuerdo. Lo importante es que la Sevilla sin televisores ni aire acondicionado, nuevamente buscaba una vía de escape, una diversión mientras se gozaba del fresquito de la noche. Dentro de los cines de verano, se escenificaba un espectáculo distinto al cine, con llaves ,mañas ,golpes de antebrazo, y actores que volaban por el ring y hacían mil piruetas para acabar cayendo pesadamente contra la lona. Parecía mentira que no se hicieran daño, pero así era, se levantaban como si tal cosa, e iban por enésima vez contra el adversario para hacer o recibir la maña que tanto gustaba al público.



Sevilla los ha olvidado a todos ellos, yo no. No es mucho, pero aquí queda plasmado mi pequeño homenaje.
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